Una clásica y sencilla Opinel inoxidable Nº6, navaja tras la que llevaba un tiempo; pero nunca me decidía a dar un paseo y comprarla. Hasta un día en el que, tras una de esas mañanas malas que nos da a veces la vida, decidí que merecía dar una vuelta y comprarme un regalito. La más pequeña del catálogo que aún tiene virobloc, el infalible seguro de esta marca francesa para bloquear la hoja tanto abierta como cerrada (fuente de estas dos fotos).


En 28 gramos de navaja, siete centímetros de filo convexo en acero sandvik 12c27, mango de haya y bloqueo de la hoja. Nadie más ofrece esto por ocho o diez euros. Por supuesto, hay más tamaños y estilos de hoja, la opción de acero al carbono, materiales más lujosos o sintéticos para los mangos (a precios más elevados), cuchillos, sierras...
Le he hecho un pequeño apaño ya que no me gustan los mangos de la
Opinel. No los entiendo, especialmente en las pequeñas, cuyos ángulos se clavan en la mano (ver los comentarios para una nota interesante sobre esto). Tallé el
mango con un cuchillo (Mora, por supuesto), un poco de lijado, inmersión en aceite de Ikea para
tablas de cocina y mi navaja ya es cómoda. Ningún cambio muy especial, queda del
estilo de su modelo Nº8 para jardinería.
Y de paso se ha quedado en 26 gramos. En la competencia las hay levemente más ligeras, pero ninguna con siete centímetros de hoja ni tan barata. Una ultraligera de
primer orden, hay muchas cosas en las que no
hay que gastar un pastón para lograr reducir el peso de la mochila.